Los manteles de papel individuales y personalizados son perfectos para los servicios de restauración. Como son monouso, cumplen con todas las medidas de higiene necesarias. Después de ser utilizados por un cliente, se desechan y se sustituyen por unos nuevos.
Gracias a la opción de personalización, puede darles un toque más delicado o bien más divertido, con colores o todo tipo de mensajes.